A pesar de que cada día la política está más cargada de descalificaciones y más exenta de propuestas, responsabilidad principalmente de políticos y de algunos periodistas entregados a las causa del insulto, me encantan, de siempre, las campañas electorales y las elecciones.
Son la máxima expresión de la participación, de que el poder emana del pueblo, y de que los ciudadanos y ciudadanas elegimos a aquellos que pensamos que lo van a hacer mejor.
Ojalá aquí podamos hablar más de programas, propuestas e ideas para seguir mejorando Azuqueca y la calidad de vida de sus gentes y dejemos la espiral de descalificaciones. Es muy evidente que a algunos, les conviene más el ruido que la música, las sombras que las luces.
Quizá esté siendo demasiado pesimista. Puede. Llevamos días aguantando mentiras y difamaciones y contestando con elegancia. Así seguiremos. Por vocación y por decisión. Detesto las campañas insidiosas, pero veo que algunos se encuentran en su hábitat con ellas.
Los ciudadanos de Azuqueca tenemos la responsabilidad de elegir a nuestros representantes para conseguir una Azuqueca mejor. Y eso significa elegir a personas, propuestas, estilos, principios.
Empieza la campaña electoral, y lo único que quiero es que gane… que gane Azuqueca.