Mientras los examinadores hacen huelga porque el Gobierno ha incumplido todos los compromisos que firmaron con ellos en 2015; mientras las autoescuelas se arruinan, se desesperan y cierran; mientras más de cien mil españoles/as esperan para poder obtener el carné de conducir que les piden para trabajos, oposiciones… el Gobierno del PP no hace nada. O lo que es peor, se dedica a quitar hierro al problema. De un lado un gobierno insensible, el de Rajoy, de otro 100.000 aspirantes a carné de conducir, 30.000 familias que viven de la formación vial, 750 funcionarios examinadores de la DGT. La solución, apenas 2,5 millones €. Duele que en 5′ Rajoy perdiera 2.000 millones para contentar a Rivera.