Rueda de prensa junto al presidente de ASEXTRA, la asociación de examinadores de la DGT

Ha costado demasiado tiempo, mucho dinero y ha generado importantes problemas en los aspirantes al carné de conducir y en las propias autoescuelas -muchas en la ruina-, pero la huelga de examinadores de la DGT ha finalizado. Y ha finalizado gracias a la generosidad de los propios examinadores, conscientes de los problemas ocasionados, y a pesar de que el Gobierno sigue sin cumplir lo firmado en 2015 y no muestra voluntad negociadora. El PP ha vuelto a demostrar así su más absoluta ineficacia y su más profunda falta de empatía en un asunto para el que la ciudadanía pedía a gritos una solución. 

Hace semanas pregunté al ministro del Interior si pensaba cumplir el acuerdo sellado por el Gobierno con los empleados de la DGT o si pensaba esperar a que cerrasen todas las autoescuelas de España. Juan Ignacio Zoido respondía: “estamos trabajando intensamente”. Pues bien, hoy queda claro que el Gobierno optó por cruzarse de brazos mientras el conflicto generado por sus incumplimientos costaba 15 millones de euros públicos a toda la ciudadanía y 50 millones a las autoescuelas, mientras miles de ciudadanos y ciudadanas siguen esperando para poder examinarse.

Hoy resolvemos lo que el PP de Rajoy ha ignorado. Hemos pactado junto al resto de partidos de la oposición una enmienda de 3 millones de euros para los Presupuestos de 2018 que solucionarán este conflicto y atenderán la justa reclamación de los examinadores de la DGT. Lamentablemente, nos hubiese resultado más económico y eficaz cumplir el acuerdo sellado entre el Gobierno y los examinadores de tráfico, pero el PP optó por el desastre.